10 señales que te gritan a los cuatro vientos que no te quiere tanto como tú a él

El amor está disponible para todo el mundo, lo que pasa es que tenemos que estar consciente de él para poderlo elegir siempre.

Adam J. Jackson

Seguro que ya a estas alturas de la vida te has empezado a dar cuenta por fin, que te ha estado <gritando> varias señales, que no tiene el mismo interés que tú en mantener ésa relación, porque no te ama como para tanto.

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¡Sí!, te las ha gritado con sus acciones, con sus gestos, con su indiferencia, y si es que aún no lo ha hecho, debe faltarle poco para decírtelo con palabras:

-¡no te quiero, no quiero estar contigo!-

Y ahí sí, vas a tener motivos para terminar de <echarte a morir>, cuando, si esa fuera la solución, tenías motivos desde hace bastante tiempo para hacerlo,

Pero te empeñaste en seguir ahí, a pesar ti, le diste <largas> al asunto, buscando excusas, comprendiendo lo incomprensible, tapando el sol con un dedo.

Además, según tú, es una tontería porque no lo hace siempre… todos los hombres son así… es mejor malo conocido que malo por conocer y, tampoco es para tanto.

E indiscutiblemente, si hay alguien en esta vida que puede hacerlo cambiar, ésa eres tú.

El desamor es como el humo del cigarrillo

Cuando alguien no te quiere, aunque lo intente, no puede ocultarlo, siempre da muestras de desamor, señales de humo que ignoras pero que sientes, ves y hueles.

Tú lo sabes porque vives en esa misma relación, tú sabes por qué está contigo, si por compromiso social, por interés, por lástima, por chantaje… o por Amor.

Pero, el ego no te deja aceptar que ésa persona con la que quieres compartir tú vida, tiene unos intereses diferentes al tuyo.

Igual no te veas como la más tonta entre todas las personas, no estás sola en esto, la gran mayoría de nosotras creemos que tenemos el don de agarrar a un sapo de cualquier zanja y convertirlo en el Príncipe Azul que necesitamos, de ése que nos pintaban en los cuentos de princesas:

Un flaco lindo, fuerte y valiente, dotado con una bella cabellera que hacía juego con su color de ojos grandes y brillantes, todo un caballero; que además, nos amaría hasta que la muerte nos separe.

Pero, lo más parecido a un príncipe que conseguimos en esta vida, es a Shrek, un ogro gordo, calvo, barrigón, gruñón de un apetito voraz,

Eso sí, de un muy buen gusto, porque cómo le atrae, y exige, una bella mujer.

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La actitud del tipo no está ni bien ni mal

A fin de cuentas cada persona actúa como sabe y quiere hacerlo, el lío lo tienes tú si crees que puedes cambiar eso.

Cada persona demuestra su amor de manera diferente, y siempre hay alguien que compagina con ese carácter, siempre habrá «un tal para cual».

Hay personas que les atrae alguien que sea super meloso, hay otras que no les gusta.

Pero sea como sea la persona, se enamora alguna vez en la vida.

Desde el más infiel y vanidoso, el que se siente feo consigue a alguien que lo ve atractivamente enigmático, hasta el más malvado consigue quien lo quiera bonito.

El sabor del desamor

Cuando empiezas a sentir ese sabor amargo que produce el desamor, solo te quedan dos opciones, aceptar a la persona tal como es y salir corriendo, ó, quedarte y resignarte a vivir mendingando y victimizándote.

Uno sabe cuando no lo quieren, otra cosa es que nos empeñamos en atrapar el agua con la mano.

Me imagino que muchas veces has dudado sobre si Te Quiere, pero solo porque nos ponemos de <niña mimada>, o porque nos va a venir la menstruación y lo ponemos como excusa.

Entonces usamos ése don, el del chantaje, para que el tipo nos reafirme que sí nos quiere, y si nos lo demuestra con un obsequio mucho mejor.

Muestra de inseguridades y necedad, porque si el tipo no te demuestra con hechos que te ama, que te lo diga o te lleve flores o un obsequio, como que no vale.

Para ti tampoco vale: ¿cierto?

Pero hablo de las situaciones serias, donde te empeñas en no aceptar que tu pareja no te quiere, que no tiene un compromiso real contigo, y a pesar de eso te quedas a luchar, a sacrificarte hasta que te vas acostumbrando a sentirte desvalorizada, humillada, ignorada y maltratada.

Hablo de esos casos reales de desamor, esos que te producen dolor en el pecho y una sensación de vacío en el corazón; donde todos los días se va mermando el amor que te debes tener a ti misma.

Un amor que ya no piensas en darte, pero que pretendes ofrecer en una relación donde estas comprometida sola, porque el otro no muestra un mínimo gesto por mantener esa unión, más allá de lo sexual y del interés.

Uno sabe exactamente cuando no lo quieren, eso se siente, debe ser por esa sensación tan cruel de sentirte tan sola estando acompañada,

por ese peso con el que ya no puedes más, ó

ésa frialdad que sientes cada vez que te mira, pero sabes que no te ve,

porque ya apenas te oye, hace mucho tiempo que dejó de escucharte.

10 señales que te gritan que no te quiere

Al igual que el propio lenguaje, el amor y el desamor tienen diferentes maneras de expresarse, idioma que debemos aprender a recibir:

Pensamientos dañinos:

El amor comienza con el pensamiento

Nos convertimos en lo que pensamos.

Los pensamientos negativos, basados en las creencias y experiencias negativas, en la desconfianza, en la frustración, crean malas experiencias y, por ende malas relaciones amorosas.

No podemos ir por la vida creyéndonos un Centro de Rehabilitación ambulante, que acoge personas que necesitan superar sus traumas, dependencias, y mal carácter,

Menos pretender tener una relación con personas que se niegan a superar esos conflictos internos.

Lamentablemente, hay personas criadas o que han vivido experiencias negativas y sus pensamientos han sido encapsulados y todo el que se atraviesa, según él, viene a reafirmar ésa disfuncionalidad que ya conoce.

Falta de Respeto:

No puedes amar a nada ni a nadie a menos que antes lo respetes.

Más difícil aún, antes de que tú misma te respetes.

Una persona que no se respeta, no te puede respetar, y la falta de respeto ahonda el sentimiento de inseguridad y baja la autoestima.

Una persona que te degrada constantemente, que te traiciona, que te humilla, que te insulta, que no te respeta, es una persona que no te quiere, aunque te regale rosas, te pida perdón todos los días y te prometa que no lo volverá a hacer.

Rechazo:

Si deseas recibir amor, tienes que darlo.

Pero para dar amor, tienes que habértelo dado a ti primero,

No sé si eso de amar incondicionalmente sea real, porque amamos es para recibir amor.

Todo el mundo pregona sobre la importancia de dar sin esperar nada a cambio, ¿así debería ser?, pero será realmente posible.

Cómo sabremos qué es lo que nos merecemos si no pensamos en que debemos recibirlo.

Si tu pareja, se goza todo el amor y la atención que recibe, pero como no esperamos nada a cambio, él no tiene necesidad de dar nada, así que no mide tus necesidades.

Claro, a una persona que uno le deba decir constantemente que también te debe querer, es mejor espantarse y salir corriendo apenas la vea.

Enemistad:

Si deseas introducir amor en una relación, primero debes aportarle amistad.

La amistad se basa en una relación de afecto, simpatía y confianza; esto conlleva a la libertad, al respeto por la individualidad.

El amor no consiste en mirar a los ojos del otro, sino acompañarnos y mirar juntos en la misma dirección.

Para amar a alguien de verdad debes amarlo por lo que es, con sus defectos y sus virtudes.

Una persona que te hace sentir que no puedes ser tu misma, que no puedes hablar con otras personas, que no puedes reír en público, decir lo que piensas, que no te anima a cumplir tus sueños, que no deja que hagas tus cosas, que te cree de su propiedad, que piensa que «tus cosas» te restan tiempo que debes dedicarle, ésa persona no te quiere.

En el instante que tienes que dejar de ser tú para complacer a tu pareja, en ese instante te dió una señal.

Quien te quiere no buscará de cambiarte, solo te acepta.

Desapego:

No me imagino a alguien queriendo a otra, sin desear tan siquiera tocarla.

El contacto físico altera nuestro estado físico y emocional y nos hace más receptivos al amor.

Hace más compenetrada la conexión.

El sexo es una de las expresiones más poderosas del amor que existe, pero el contacto físico no solo se refiere a tener intimidad sexual.

No implica siempre llegar al coito, también mezcla la necesidad de abrazos, caricias y besos.

Imposición:

Incluso dentro de una relación amorosa, la gente necesita tener su propio espacio.

Recibir la atención de tu pareja, hacer muchas actividades y pasar tiempo juntos, es un factor importante.

Pero asimismo, hay que respetar y considerar la importancia del tiempo individual, la necesidad de cada uno de tener un espacio íntimo consigo mismo o momentos de distracción con otras personas fuera de la relación.

Siempre es necesario considerar que los extremos no son sanos en ningún aspecto, lo cual aplica también aquí, el tiempo de calidad no es solo el que pasas con tu pareja.

Es bastante fatigante una pareja donde cada uno pierde sus intereses individuales, donde los amigos se vuelven «en común», donde uno de los dos debe sacrificar su esencia, para fundirse con la otra persona,

Claro que tampoco es satisfactoria una pareja donde cada quien anda por su lado y no comparten otra cosa que la cocina, el baño y la cama.

Incomunicación:

Cuando aprendemos a comunicarnos abiertamente y con sinceridad, la vida cambia.

Pero para ello, obviamente, debemos hablar con personas que estén dispuestas a oirnos, y sobre todo a comprendernos.

Es importante respetar las opiniones y decisiones de los demás, pero asimismo, debemos sentir que respetan nuestro parecer.

Sobre todo dentro de la pareja, se ven mucho los casos donde las personas van perdiendo el interés de comunuicarse porque siente que la pareja ignora lo que dice.

o peor aún, cuando se empieza a sentir temor de hablar, para evitar la burla, o la represión.

La comunicación en la pareja no se debe basar exclusivamente en decir lo que la otra persona quiere escuchar.

Es importante que sepa que la amas y aprecias. No dejes pasar la oportunidad de halagar.

Saludar y despedirse siempre con palabras cariñosas, llamar por teléfono, enviar un mensaje durante el día.

También es importante poder expresar un desacuerdo, un disgusto sin que esto sea un motivo para entrar en un intercambio de insultos, o sencillamente no poder decir lo que se piensa, por miedo.

Indiferencia:

El compromiso es la verdadera prueba de que el amor está presente.

La indiferencia es la actitud en la que existe una absoluta desconexión con lo que el otro vive, y evidencia una falta de compromiso, lo cual es necesario para lograr una buena relación.

El compromiso distingue una relación frágil de una sólida

Una persona que está comprometida en una relación, se preocupa por el bienestar de la otra.

No deja que su pareja se sobrecargue de todas las labores para mantener el hogar y la relación, ni la responsabilidad de <poner orden a la vida> de ambos .

Si una persona no esta comprometida contigo, no va a reconocer ni le va a interesar tus necesidades,

Mucho menos va a valorar lo que haces, no le va a importar que te sientas frustrada ni cansada.

Apatía:

El amor y la felicidad comparten la misma esencia.

La apatía apaga el amor y lo va matando poco a poco.

La pasión enciende el amor y lo mantiene vivo. Una pasión duradera no procede exclusivamente de la atracción física, sino que se origina gracias a un profundo compromiso, entusiasmo, interés y fascinación por la otra persona.

La pasión es esa fuerza interna que te lleva a hacer las cosas <con ganas>, no se supone solo al contacto físico, aunque lo involucra.

Hacer que en la convivencia en pareja se mantenga el entusiasmo, es posible. Pero es un objetivo que deben tener presente ambas personas.

Es necesario mantener la pasión y elevarla al máximo, saliendo de la zona de cotidianidad de vez en cuando, haciendo actividades relevantes y excitantes.

¿Cómo hacen dos personas libres, con ideales, puntos de vista, cultura, educación ó religión diferentes para conciliar todo y poder «soportarse»; cuando viven juntas por obligación, cuando ninguna de las dos siente emoción de estar con la otra persona, ni siquiera de hablarle o mirarle.

Desconfianza:

No puedes amar a una persona a menos que confíes en ella, pero debes confiar aún más en ti.

La confianza es esencial para establecer una relación con amor. Pero esa relacion debe empezar por uno mismo.

Confiar en la otra persona es esencial, sin embargo hay que separar dos cosas: confiar en la otra persona no debe suponer, que la confianza que deposito en ella la debe obligar a hacerme feliz y a no hacer nada que a mí no me satisfaga.

Si un miembro de la pareja está cegado por la sospecha, la ansiedad y el temor, el otro se sentirá atrapado y emocionalmente ahogado.

Se aconseja que se debe actuar como si la relación que mantienes con una persona nunca fuese a acabarse, pero considero que si uno da la relación por sentada, ya no hay motivos para hacer nada más.

Hay que confiar pero sin caer en la dependencia.

Las relaciones satisfactorias se construyen

Las relaciones sanas o funcionales no se consiguen, ni dependen de la suerte que uno tiene en la vida.

No podemos pretender ser felices en una relación solo cuando conseguimos nuestra «otra mitad», y solo así podemos sentirnos completas, porque eso supondría que los integrantes pierden su propia vida por la obligación de fundirse con el otro,

demandando un tremendo compromiso de tener que sostener al otro, por encima de las necesidades propias.

Pero tampoco en el otro extremo, en una relación basada por lo superficial donde <vivimos juntos, pero no revueltos>, cada quien por su lado, cada uno preocupándose por sus asuntos, disfrutando su vida, cubriendo sus gastos;

No es una relación que a la larga cree satisfacción, porque uno de los dos integrantes siempre termina más agotado, aburrido y amargado que el otro.

Lo ideal sería hacer un equilibrio entre uno y otro.

En cualquier relación sana, es tan necesario comprender, preocuparnos, motivar, halagar, apoyar, así como también lo es la discusión, la diferencia de ideas, la individualidad, el respeto por el espacio del otro, por las decisiones del otro.

La clave, es que tú quieras compartir tu vida con otra persona pero que no la necesites para vivir.

Es difícil querer a quien no nos quiere, y en muchas ocasiones seguir con este tipo de relaciones desemboca en una paulatina pérdida de autoestima.

Obviamente, existen más de 10 señales que hace que nos demos cuenta cuando alguien no nos quieren, y éstas no son determinantes, hay que tener en cuenta, que depende,

del carácter de cada persona, no todos demostramos los sentimientos de la misma manera,

de cada situación, porque hay situaciones externas y eventuales que intervienen de forma negativa,

de que no todas las relaciones son iguales,

ni todos esperamos lo mismo de una relación.

Tampoco es que debemos idealizar la perfección, sencillamente porque no existe,

Pero lo que sí, es que si en una relación se contabilizan más aspectos negativos que positivos, esa relación no es para ti.

Gracias por leerme, por haber llegado hasta aquí,

¡Hasta la próxima!

Jenissa Clemente

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