Mientras más fácil te tiene, menos miedo tendrá de perderte… sé como la manzana del Edén

Es tan incomprensible que mientras más accesible te tiene una persona, menos esfuerzo hace para mantenerte; que mientras más oportunidades le das, más pierde el miedo de perderte; que mientras más te <arrastras> a sus pies, menos te valora.

Lo que es comprensible, es saber que nadie se esfuerza por alcanzar algo que ya tiene en su manos.

¿Por qué habría de hacerlo?
¿Cuál sería la emoción?

La ansiada fruta prohibida

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Ya hemos oído muchas veces sobre la historia de la Manzana del Jardín del Edén, la fruta prohibida.

“En la narración bíblica, Adán y Eva comen el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal y son exiliados del Edén”

(https://es.wikipedia.org/wiki/Fruto_prohibido)
¿Te has preguntado por qué fue tan tentadora ésa fruta, a pesar de que había otros frutos que se podían comer libremente sin tener que arriesgar tanto?

Yo lo pensé, de ser cierto el cuento, Adán y Eva mordieron la manzana, porque era la única fruta que no tenían a su fácil disposición.

¡Piénsalo!

Los seres humanos tenemos la terca necesidad de querer tener lo que es más difícil de conseguir, y por lo visto, este patrón de conducta se remonta hasta el inicio de los tiempos.

Por eso me pregunto, si la manía de fijarnos siempre de la persona más intrincada, con más rodeos, enredada y complicada, es innata en todos los seres humanos o es un tipo de masoquismo que desarrollamos.

No hablo del caso cuando se quiere a alguien para pasar las últimas horas del día, solo cuando se necesita llegar al coito sin más, porque eso es fácil, es suficiente con ésa fruta que ni siquiera se tiene que bajar del árbol, bastaría la que se cayó sola.

Hablo de ésa fruta que se desea, aunque sepas que es todo un reto de seducción; que para alcanzarla debes proponerte buscar la manera de trepar el árbol y buscar la forma de llegar a ella; y mientras más subes, más cosquilleos sientes en la boca del estómago.

Una vez que la alcanzas, no miras más allá de la satisfacción perfecta de haberlo logrado.

La fruta exclusiva del Jardín

Hablo de que seas ésa manzana que, aunque no tengas planes de pasar a ser parte de la mesa del comedor de nadie por mucho tiempo, seas deleitada con el gusto con el que se saborea una exquisitez.

¡No hagas ésa mueca!

Todos podemos ser esa fruta que alguien quiere alcanzar, no tiene que ver con la estatura, la contextura, el color de piel, el tipo de cabello, etc… porque todos tenemos gustos distintos y lo que una persona considera feo para otra es muy bonito, sensual y atractivo.

¡Tiene que ver más con una cuestión de Actitud!
  • sentirte sensual y atractivo
  • seguro de ti
  • amar tu forma, aunque siempre busques verte mejor
  • no cambiar tu esencia a pesar de las tempestades
  • valorar la luz y también la oscuridad
  • estar consciente que siempre va a haber alguien ideal para ti, que te acepta tal y como eres.

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Lástima que a veces lo olvidas y empiezas a comportarte como los otros frutos del edén, de ésos de los que nunca se supo nada, ni siquiera el nombre.

Tampoco tiene nada que ver con las canas y las arrugas que amenazan con asomar, es común, que después de varios cambios de estaciones, ésa famosa manzana ya no sea tan atractiva ante los ojos del que la ve.

Lamentablemente, es lo que la mayoría hemos tenido que suponer.

Pero ese resultado que obtenemos no se debe a quien es esa otra persona, a la que le entregas todo el amor que crees que necesitas entregar para que te quiera, ahí justamente es donde está el gran error.

Resulta que no debes entregarle todo tu amor a nadie para que te quiera, es a ti a quien debes entregarte todo ese amor, para que sepas si lo que estas recibiendo es amor, debes saber qué es y como se siente.

En la medida en que lo sabes, los demás también lo sabrán.

Nadie te da lo que tú no te sabes dar

No me imagino a la mayoría de los hombres, por ejemplo, diciendo: a aquella le falta seguridad y tiene dependencia emocional… voy a ir y voy a hacerle saber que desde hoy, sin mi no podrá ser feliz.

Es posible que sea una dinámica que se va dando de manera más genuina.

Se conocen dos personas, con sus perfecciones e imperfecciones, cada uno se va mostrando y el otro se va adaptando. Muchos optaran por complementarse, otros por alejarse, pero otros por aprovecharse.

Estos últimos, son los que buscan de <completar> sus vacíos emocionales con las carencias del otro.

Cuando una mujer (o viceversa), por ejemplo, desconoce el valor que tiene, y cree que necesita dejar de lado sus necesidades, lo que es y lo que quiere para que la puedan querer, se encuentra con un hombre inseguro y abusador, éste se aprovecha de esas carencias para poder mantenerse.

Pero aquí también te voy a contar algo, y esto es por mi experiencia.

  • después de varias dietas Yoyó
  • varias canas
  • algunas arrugas no muy visibles aún (por lo menos no por ahora)
  • cambios de ánimo una vez al mes, tipo la película Fragmentado, durante la menstruación.

Bueno, bastante seguido, agarro todas mis virtudes, mi amor propio, mi compromiso y las ganas de mantener ésta relación «vivita y coleando», voy y me encaramo bien arriba en el árbol, me sujeto a una rama…

…Y que vaya mi esposo, trepe y me baje.

Sin vanidad, por amor.

Con gratitud,

Soy, Jenissa Clemente

1 comentario

  1. Nunca me había tomado un tiempo para analizar lo de la manzana , pero tienes mucha razón lo prohibido es lo más rico, sea lo que sea , comida o pareja , es la tentación

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